Reflexiones, puntos de vista, catarsis y otras cosas, hechas a través del humor o de vaya uno a saber qué.
miércoles, 12 de diciembre de 2012
martes, 11 de diciembre de 2012
Yo vivía sin celular....
En qué situaciones absurdas
se encuentra un usuario de teléfono celular con problemas. Después de 15
minutos de escuchar a Echarri, Pettinatto, Nico Vazquez, Maju Lozano, Susana
Giménez y otros tantos pelotudos reciclables haciendo apología de Claro, y repitiendo
sin convicción textos vacíos y sin sentido escritos por esos geniales creativos
de las agencias de publicidad que leen la Pronto y erutan Aristóteles, con sus sacos de
corderoy y sus deportes de riesgo practicados en Villa La Angostura o en algún lugar
que te dé imagen de copado, tengo que hablar con una mina de acento
centroamericano irreconocible, pervertido por la penetración cultural, en vaya
a saber qué lugar del mundo en donde a los cuervos de Claro les sale más barato
emplear gente, para tener más ganancia y así su mujer se pueda hacer los
tratamientos de rejuvenecimiento y la nena pueda evadirse del vacío y de sus
carencias afectivas; después de toda esta espera la tensión es tal que me
siento en un concurso donde se jugara todo el premio en una pregunta; de hecho
la pobre chica me pregunta algo, pero entre que no le entiendo el acento, y que
estoy hicnhado de esa espera absurda, le tengo que decir, casi en un clamor:
“No entiendo, me repetís la pregunta?” Para solucionar mi problema (no me llegan
las llamadas ni me figuran como perdidas tampoco) tengo que sacar mi chip,
ponerlo en otro equipo, llamar a mi número, “y si el ploblema pelsiste”
(textual), tengo que hablar DESDE OTRO NÚMERO a atención al cliente nuevamente.
Si Borges hace 60 años escribía una historia como esta, le hubieran dado con un
caño.
Yo pienso que los de Claro se deberían ir un poquito a la mierda. Y yo también. Y todos nosotros, por permitir que nos tomen de pelotudos.
Yo pienso que los de Claro se deberían ir un poquito a la mierda. Y yo también. Y todos nosotros, por permitir que nos tomen de pelotudos.
lunes, 3 de diciembre de 2012
Invitación de cumpleaños
Feliu cumple años,
y los quiere festejar,
con estos versos boludos,
"escribidos" al azar.
Yo lo voy a festejar,
y los quiere festejar,
con estos versos boludos,
"escribidos" al azar.
Yo lo voy a festejar,
el viernes 30, mi día,
en el Bar "Quinta avenida",
San Luis 2081,
hay para tomar bebida,
y para sentarse, sillas.
Música para escuchar,
y si alguien se llega a enfermar,
estamos frente al CEMAR.
Entre mis ítems logrados,
mis deseos no alcanzados,
dos tíos que se me fueron,
y los amigos que surgieron,
vamos a pasar una noche,
no te digo de desconche,
pero sí de compartir,
y si viéramos que pinta,
iremos después de "Quinta",
a algún lugar a elegir.
¿A La Casa de Cristal?
¿A un lindo y bonito pub?
A Luna no voy ni en pedo,
para eso en casa me quedo.
Quizás a algún bolichón,
por la zona de Pichincha,
cosa que si alguien se hincha,
de puede ir a dormir.
Y ya me tengo que ir,
a ganarme el pan al trabajo.
Miren todos aquí abajo,
resumo la información,
para que tanta inspiración
no mande el cumple al carajo.
Viernes 30 de noviembre,
a partir de las 23,
San Luis 2081,
en el Bar "Quinta avenida",
San Luis 2081,
hay para tomar bebida,
y para sentarse, sillas.
Música para escuchar,
y si alguien se llega a enfermar,
estamos frente al CEMAR.
Entre mis ítems logrados,
mis deseos no alcanzados,
dos tíos que se me fueron,
y los amigos que surgieron,
vamos a pasar una noche,
no te digo de desconche,
pero sí de compartir,
y si viéramos que pinta,
iremos después de "Quinta",
a algún lugar a elegir.
¿A La Casa de Cristal?
¿A un lindo y bonito pub?
A Luna no voy ni en pedo,
para eso en casa me quedo.
Quizás a algún bolichón,
por la zona de Pichincha,
cosa que si alguien se hincha,
de puede ir a dormir.
Y ya me tengo que ir,
a ganarme el pan al trabajo.
Miren todos aquí abajo,
resumo la información,
para que tanta inspiración
no mande el cumple al carajo.
Viernes 30 de noviembre,
a partir de las 23,
San Luis 2081,
para que no te olvidés.
martes, 27 de noviembre de 2012
Sepia y olvido…
Caminaba hacia su trabajo por calle San Martín; dobló por San Lorenzo, y
al pasar frente a “El pez volador”, no pudo resistir la tentación y entró. Miró
el reloj, sólo contaba con 5 minutos; fue directo a la sección poesía y luego
de mirar un poco encontró –para su satisfacción- el libro “20 poemas de amor y
una canción desesperada”, de Neruda. Lo hojeó rápidamente, dado que no tenía
mucho tiempo, pagó y siguió caminando por calle San Lorenzo hacia su trabajo.
Al llegar a su casa, esa tarde, lo primero que hizo, luego de poner el
agua para el mate, fue sacar el libro de su mochila y hojearlo. En la primera
página estaba, tachado con birome, el nombre de una persona. “Su antiguo dueñ@,
pensó. O un@ de sus antigu@s dueñ@s”. Siguió hojeando el libro para comprobar
su estado; era una edición de 1989. En el rápido pasar de las paginas, le
pareció ver una de color distinto. Volvió a hojear y encontró, efectivamente,
una hoja suelta, escrita a mano, que decía lo siguiente:
“Escribo, en esta noche, desde la
oscura y húmeda caverna de mi dolor.
Atrapado en un laberinto donde la
angustia es un aire ácido que me quema al tiempo que lo respiro.
Una atmósfera roja apenas me deja
recordar lo que fui alguna vez.
La oscuridad me acecha, y yo no sé
que hacer. No sé qué más hacer.
Había un dolor. Lo hubo alguna vez.
En una edad en que no podía defenderme de él.
Hoy quizás todo me remite a ese
dolor.
A esa soledad ancestral.
A esa noche oscura del alma.
Lejos de las formulas cristalizadas
que traen consuelo a quienes se dejan sugestionar por ellas.
La risa, por momentos, es para mí
una maldición.
En un mundo en el que se me dice
“les pasa a todos” y eso no me consuela.
Aceptando lentamente la corrupción
que contamina lo que antes era amor. Lo que antes eran ilusión y esperanzas.
Vomitando ira, impotencia.
El mundo “bien” me dice que tengo
que ser de otra manera. Pero los hechos no les dan la razón.
Intenté. Una y otra vez. No
apartarme de mi camino.
Las fuerzas no me dieron más y me
dejé arrastrar por la corriente.
Tenemos cualidades y defectos
humanos pero se nos pide que tengamos la fortaleza que sólo pueden tener los
dioses. Ya sé somos seres humanos y divinos a la vez. Para el que lo crea; yo
sí lo creo, pero no me ayuda a cambiar las cosas. Y lo intenté. Lo intenté. Lo
dije con ira, lo dije con un hilo de voz cuando ya casi no me quedaban fuerzas.
Atravieso el mundo, mi mundo, lleno
de gente buena, pero en determinado momento, esa gente buena está en otro
lugar, haciendo otras cosas, con otras personas. Entonces, ¿qué consuelo puedo
buscar?¿Qué alma va a buscar mi alma, espontáneamente, sin caer en la triste
burocracia de las relaciones?
Siempre procuré hacer las cosas
bien. Pero no me pude mantener en mi camino, lo cual me produce un gran dolor,
una gran impotencia, una gran frustración, y además de todo esto, culpa, la
culpa de no haber podido hacer las cosas bien, según dicen. Uno hace o deja de
hacer cosas que contribuyen al propio sufrimiento. ¿Lo que soy, lo que no soy,
lo que hago y lo que no hago, causan esto? ¿Es un castigo entonces, tanto
dolor, tanto tener el alma desgarrada? ¿Es un castigo, ver mis ilusiones en el
barro de la miseria humana? ¿Soy yo el culpable de todo?¿Quién soy yo para
contradecir al mundo, si el mundo dice que así es?
Quizás ellos están tan muertos como
yo. Y yo soy el único que se da cuenta. O quizás soy yo el equivocado. Pero ya
no puedo aprender más. Es un camino que atravieso en carne viva. No puedo
aprender más…”
Allí terminaba el escrito, con los puntos suspensivos incluidos. En ese
momento el ruido de la pava hirviendo desvió su atención. Apagó el fuego y
volvió junto al libro. Mejor dicho, volvió junto a la nota. Se preguntó cómo
habrán continuado esos puntos suspensivos. Si esos puntos suspensivos se
siguieron llenando de las mismas cosas, si pudo comenzar la página siguiente de
una manera distinta, o si, quizás, no muy lejos de eso, hubo un punto final.
martes, 20 de noviembre de 2012
Sonrisas...
Cada sonrisa una historia,
cada mirada un lugar...
cada rostro una emoción,
un camino compartido...
cada alma, un poco mía,
un secreto revelado,
un corazón entregado,
una tarde que nos une;
cada mano se entrelaza,
se abraza y se aferra
a otra mano, cual la tierra;
el camino no termina,
sólo cambia su sentido,
se recuerda lo vivido
y se sigue construyendo.
Y el agua sigue pasando,
por el río de la vida…
lunes, 19 de noviembre de 2012
Me asusta lo siniestro de la gente en apariencia buena onda, positiva y amiga de todo el mundo. Si las observás en el tiempo te das cuenta que son más violentas e implacables que la supuesta "mala gente". Esas cualidades se sostienen desde otro lugar, no desde las estrategias de "encantamiento". Realmente me asusta...
viernes, 9 de noviembre de 2012
El río...
Ayer a la tarde salí del trabajo, pasé por el Parque España y me puse a mirar el río, en la onda "observo la naturaleza, el cielo abierto, el horizonte, me despejo, me entrego al goce de la contemplación". Me subí a esos bancos de cemento que están contra la baranda, iba caminando de uno en uno, sin dejar de mirar el río y las islas... hasta que en un momento veo que el horizonte desaparece, se me da vueltas todo y termino desparramado en el suelo. Se me escapó un ¡OH!, el perro de un hombre de la calle me empezó a ladrar, subrayando para todos los concurrentes mi imagen lamentable, con la rodilla golpeada por el canto del banco. Resultó que los bancos estaban en distintos niveles y mi pie no alcanzó la cima del banco siguiente. Desistí del momento de contacto con la naturaleza, y en vez de volver caminando a mi casa, tomé el 126...
lunes, 5 de noviembre de 2012
Escribe "El gil que pregunta": Viajar en colectivo en Rosario".
Hoy, como todos los días para todo usuario de colectivo (llamado por
algunos “transporte público de pasajeros”, aunque se le podría llamar “cloaca”,
porque creo que los soretes por la zanja viajan mejor que los rosarinos por el
colectivo), enfrenté la tarea de viajar en el 126, que reíte de Indiana Jones
en el Templo de la Perdición. Después
del último aumento –por decreto- del boleto, mérito llevado a cabo por la
intendenta con los mejores dientes de todo el socialismo, yo, a diferencia de
muchos que prefieren ver el vaso de agua medio vacío, dije: “Ah, entonces ahora
sí vamos a empezar a viajar mejor, con este aumento mejorarán las unidades, y
sobre todo la frecuencia…” Después, ante los hechos, me di cuenta que estaba
equivocado, entonces escribí esa misma frase en cartulina, recorté cada letra,
hice un cono con cada una de ellas y me las fui metiendo en el orto, como
castigo por ser tan pelotudo. Esta mañana me cansé de esperar el 126, por
suerte lo esperé en la esquina del Sanatorio Laprida, así que en vez de
acordarme de la madre de la intendenta y de las de los empresarios y
funcionarios de transporte, me puse a contar la gente que entraba y salía del
sanatorio. Tanto tardó en venir el 126, que llegué a contar 16 personas en
muletas (apoyando pie izquierdo), otras 10 apoyando el pie derecho, dos nenes
categoría cebollitas que se golpearon en un partido, 6 obreros de la
construcción heridos por la falta de controles en sus trabajos y una chipacera
que se dobló el pie por una baldosa floja.
El tan ansiado 126 llegó finalmente (si esa es la frecuencia a la hora
pico, no quiero pensar lo que tardarán en otro momento del día!); cuando
intento subir, veo que estaba repleto de gente, viajé con riesgo de vida en la
escalera hasta que fui ocupando un lugar más privilegiado dentro del coche (que
no es más que avanzar 1
metro hacia adentro, y date por satisfecho). Las más de
20 personas que estábamos paradas, mirábamos con una mezcla de envidia y
admiración a los que estaban sentados, preguntándonos “Ay, cómo habrá hecho?” como
si más que conseguir un asiento hubieran alcanzado el Nirvana. A eso se reducen
las ambiciones del pasajero de transporte público en Rosario.
El calor en estos días es intenso, imagínense con el exceso de gente en
el coche; lo que estuvo lindo fue que en un momento algunos empezaron a “compartir”
pensamientos y vivencias: “Esto es una vergüenza”, decía una señora. En un
momento el coche dio una especie de salto y un señor muy enojado dijo: “Capaz
que tenemos suerte y eso que agarramos no fue un bache sino la cabeza de la
intendenta”. Como ya el ambiente se estaba caldeando, y no sólo por el calor,
me bajé y decidí viajar como los soretes, es decir, viajar mejor, y seguí a
pie.
Pensando en el partido político al que pertenece la intendenta, y en medio
de mi indignación, pensé “Si doña Alicia Moreu de Justo se levantara de su
tumba…”
Pero después me tranquilicé: Si doña Alicia Moreu de Justo se levantara
de su tumba, nada tendrían que temer nuestros socialistas. Siendo un ejemplo de
austeridad, doña Alicia, ya en Rosario, hubiera viajado en colectivo, pero con
todo lo que aumentó últimamente, tomarlo hubiera sido un lujo para ella. A
vivir tampoco vendría, con el impuesto municipal en aumento también, a lo sumo
podría vivir en la escalera de la
Catedral.
Me voy a poner en campaña para hacerme un karting a bolilleros, como
cuando era chico. Así en vez de pagar para viajar mal, gasto la plata en otra
cosa…
El gil que pregunta.
domingo, 4 de noviembre de 2012
miércoles, 31 de octubre de 2012
Lo escuché una noche en Sevilla, al pie de una ventana, en el mismo lugar donde alguna vez pasó el Quijote; lo demás me lo guardo, y haciendo honor a los titulos tan largos de ciertas obras literatrias del siglo de oro, me extiendo en la escritura de éste. Para deleite de los que lo lean, para ignorancia de los que lo eviten, y para regocijo de las almas risueñas, os dejo estos versos, que continuaré en el momento oportuno, y dicho esto pongo fin a la redacción del título y doy comienzo a la historia.
María Consolación,
No menees los cuadriles,
Que tienes setenta abriles.
Y no estás en condición.
Deja librado al misterio,
Lo que hay bajo tu falda,
Y tápate más la espalda,
Que es asunto poco serio.
Deja ya de pavonearte
Y piensa en tu descendencia,
no estropees su decencia,
¿Ves que tratan de evitarte?
Y no te pongas en el busto
Esas bragas con estrás
Que si miras para atrás,
Al perro le agarra susto.
Andas corta de dinero,
A juzgar por tu vestido
Falta tela en la espalda,
Y también falta en la falda.
No te abraces a la
Kitty ,
Desnuda sobre la cama,
Que la vista se me inflama,
Pareces Alvarez, el Pity.
“Te espero bebé me dices”,
Imitando la de la tele,
Aunque ella al menos tiene,
Las medias anti-varíces.
martes, 30 de octubre de 2012
Noche...
Me voy a dormir, tarde,
porque estando como están las cosas, no puede ser de otra manera. Me vienen a
buscar el Tamborcito Tacuarí y Perón, que está armando un grupo de blues con
French, el de las escarapelas, que finalmente se separó de Berutti, que ahora
anda con Riobamba, tienen una hija que se llama Siberia. Me llevan de la mano,
de la izquierda, Niní Marshall, y de la derecha, mi tía bisabuela Ida, que soñó
como nadie a pesar de sus capacidades diferentes. Mientras camino veo a Tita
Merello, que puso un negocio de ropa con mi abuela Leonor; al lado de ellas, la Ruth Cambiaghi da
un taller de clown y comididad con mi tía Aurora; hay un bosque de Pico Dulce,
de repente aparece García Lorca con sus hadas; Edith Piaf está cagando a pedo a
Discépolo, que le quemó el vestido con la plancha. Mi abuela Mamamá trata de
calmarlos, pero justo cae Chaplin en ala-delta y rompe la tabla de planchar.
Canta entonces Cambalache, a duo con Discépolo. Osvaldo Miranda trae una
bandeja con varias copas de champagne; mi abuela Leonor se viste como la Mirtha , mi abuelo Ventura
finalmente cumple su sueño de ser un artista; Sofía Bozán canta un tango cómico
y me invita a bailar; me disputan ella y el Principito. Empiezan a llover
abrazos, nos escondemos todos detrás de una mirada de ternura, y la oreja de
una cabeza apoyada en el hombro del ser deseado y amado se ve en el cielo. Sale
el sol pero es verde; entre todos levantan la capa de sonrisas que cubre el
suelo y me envuelven en ella, y me arropan, como lo hacía mi abuela, y así me
duermo, poco a poco, y me olvido por un momento de mis manos vacías y de los
ogros jodidos: Impotencia, Desesperanza, Angustia y Enojo. Cierro los ojos y me
duermo, me duermo con todos ellos que me acompañan, termino un día para empezar
otro, y otra vez a apostar. Y si sigo perdiendo, me quedan mis duendes...
lunes, 29 de octubre de 2012
Para los que quieran ver un poco de todo esto en escena...
Standagasup presenta:
“1,2,3 probando”
STAND UP COMEDY
(Monólogos de humor)
Ariel Carrabs
Vicky Palazzetti
Daniel Feliu
Sábado 3 de noviembre – 22:30 hs.
Viernes 16 de noviembre - 22:30 hs.
Jekyll & Hyde Café Pub
Mitre 343
Entradas anticipadas: 4110837 (Localidades limitadas)
Contacto de prensa: Daniel Feliu (0341) 155631770
Notas:
En Facebook: http://www.facebook.com/standagasup.humor
“1,2,3, probando” es un espectáculo de stand up creado por el grupo rosarino “Standagasup”, integrado por tres comediantes: Ariel Carrabs, Vicky Palazzetti y Daniel Feliu.
¿Qué es el Stand Up?
El Stand Up es un estilo de comedia donde el comediante se dirige directamente a una audiencia, a través de un micrófono. El comediante de Stand Up hace reír con su visión particular de la vida cotidiana. Los monólogos no son dichos desde un personaje, sino desde el propio comediante, quien interactúa con el público, estableciendo diálogos con algunos de sus espectadores.
Algunos comediantes utilizan artilugios, música o trucos de magia para realzar sus actos.
Un poco de historia
El Stand Up Comedy tiene sus orígenes en los Estados Unidos. Es una forma de comedia muy popular en ese país. Se desarrolló a partir de los clubes de comediantes desde los años treinta en adelante y está lejanamente emparentada con el varieté y el music hall. Con el paso del tiempo los monologuistas de Stand Up fueron dando nacimiento a distintos estilos de humor a través de sus visiones personales del mundo.
En los años sesenta el gran comediante Lenny Bruce encarnó lo que fue quizá el momento más controversial del Stand Up Comedy al criticar la guerra de Vietnam y las costumbres norteamericanas desde la oscuridad de los clubes de comedia. De esta manera el stand up se unió a la contracultura hippie de los 60 y 70.
Desde hace unos diez años aproximadamente se ha desarrollado en nuestro país, especialmente en Buenos Aires y ha captado la atención de algunos medios de comunicación y el público joven. Si bien el género como tal, ya era practicado por muchos y famosos comediantes argentinos como Pepe Arias, Juan Verdaguer y Enrique Pinti, en la actualidad ha adquirido un nuevo empuje de la mano de numerosos comediantes.
domingo, 28 de octubre de 2012
Hoy completamos el sexto día del Festival del “Insomnio, sueño liviano y bruxismo”
Mandá tu CV y foto y sé un@ de l@s candidat@s a “Miss Insomnio” o “Míster Bruxismo”!!
Proyección de las películas:
- “Se me cagó la salida del sábado porque como duermo para el culo, el cuerpo no me da”.
- “No salí por el cansancio, pero tampoco puedo dormir” (2ª parte de la anterior).
- “Durmiendo con el enemigo (El insomnio)”
En el teatro podés ver:
- “Cómo evitar el alcohol y los somníferos para poder dormir, y no morir en el intento (o efectivamente, morir en el intento)”
- “¿Cómo me voy a despertar, si nunca me dormí?” Obra del absurdo en clave de clown.
- “Se me durmió la pierna, qué hija de puta, cómo la envidio”.
Mesas debate:
- “La placa para el bruxismo no me sirve para una mierda. Chupo toda la noche un acrílico asqueroso que sólo junta mugre”
- “Intenté los medios espirituales o alternativos para poder dormir, y no tuve éxito; ¿debo, además del garrón del insomnio, sentirme mal o “culpable” por no haber podido trascender el ego?”
Presentación del libro “Bostezando al pedo”.
NO TE DUERMAS!!! Saca yá tu entrada!!!
El Festival del “Insomnio, sueño liviano y bruxismo”, un sueño cumplido (paradójicamente).
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